Antes de que me faltes prefiero acariciar la muerte y que mis pestañas crezcan tanto hasta alcanzar la raíz de mis desdichas, antes de que me faltes voy a desgarrar la felicidad que rodea a mi cuerpo cuando tus manos se calientan y me hacen inalcanzable, antes de que me faltes correré por el fuego de tu ilusión delirante y reviviré mi mano helada para congelar todo aquello que no seas tú, lo que quiera adorarme. Antes de que me faltes prefiero ponerme la máscara de solitario feliz que ríe en su afán por dejarte ir. Antes de que me faltes diré… nunca quiero que me faltes.
Quédate en la más pequeña vibración de un paso silencioso, en la piel suave de mi pecho transparente, en el regazo microscópico que te tiende mi mano al andar, en la más recia tormenta del segundo en que te quieras alejar, en el soplo mágico de una tarde gris …quédate para siempre en mí.
Quédate en la más pequeña vibración de un paso silencioso, en la piel suave de mi pecho transparente, en el regazo microscópico que te tiende mi mano al andar, en la más recia tormenta del segundo en que te quieras alejar, en el soplo mágico de una tarde gris …quédate para siempre en mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario